martes, 18 de diciembre de 2007

Nueva esperanza en el metro

Sinceramente, pensé que en el metro nunca encontraría a nadie agradable y cercano a sus conciudadanos. Me levanté como un martes cualquiera y me dispuse a ir a la universidad en metro (como siempre). A mi lado se sento un hombre (nada peculiar en un principio por su aspecto) y empezó a hacer papiroflexia nada más subirse en Clot. Hasta Santa Eulalia que viajó en el metro, fue haciendo figuritas de papel. Toda persona que iva pasando, le miraba e iva obserbando como trabjaba el papeol. Me hubiese gustado decirle algo, pero por nerviosismo y por previas experiencias no positivas, no me atreví. Para mi sorpresa, el mismo fue el que se giró, y con una amabilidad y una sonrisa que no es normal para un ambiente como el que se a creado en el metro, me ofreció la paloma que acaba de crear, junto a un ratón de papel, una grulla (la palomita esta que hacen los japoneses que han tomado como signo nacional) y la que me hizo mas gracia: Un caganer. La verdad, que gente con ese caracter hace mas falta por el metro. GRACIAS POR SUS FIGURAS CABALLERO.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, soy el de la papiroflexia que viajaba junto a tí en el metro. Muchas gracias por tus comentarios.

Elena y sus Neuras dijo...

La papiroflexia es muy bonita, si. Yo hasta hace poco conservaba un pinguino que me habian hecho, pero creo que desapareció en uno de mis arrebatos de limpieza (esos que me dan cada año bisiesto).

Increible que existan en el metro personas aparte de los pajilleros, latin kings, gente que no se ducha, carteristas y drogadictos. Vivir para ver.

Besuss

Unknown dijo...

tio, es normal que la gente ponga mala cara al ir en metro, yo era uno de los que ponia mala cara por la mañana, y es que llevaba 8 horas trabajando, o me esperaban 8 horas de trabajo. Por la tarde ia se vera alguien alegre

Julio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Julio dijo...

No, yo defiendo el derecho a que nadie se dirija hacía mi. Ya sea por la mañana o por la tarde, ¿porqué alguien tiene que venir a molestarme? Para hablar ya está el messenger, o la cerveza.